La mercolancia

Olía a mierda, sí. Y a caño. O como decía la tía: esto es una mercolancia. También las paredes soltaron lo que pudieron: olor a pintura corriente, pero blanca al fin. El anzuelo para entrar ahí fue claro: que era absolutamente soleado, que no había pizca de sombras. El sitio resultó hasta conocido, como si…

Tus labios saben a hierba

Me da por escribirte casi siempre a la medianoche, porque seguro duermes y no siento que me espías por la ventana en forma de viento. Me subí sobre ti y supe que eras el mejor cuerpo. Con ese olor tan (mío) tuyo. Ya puedo reconocer tu olor a metros. Eso me hace ganador. Tocar tu…

Me gustan los ojos desnudos del señor sol

Me gusta cómo te ve mientras espío por las persianas. Me gusta cómo traspapela tu pellejo para transformarlo en seda color perla. Y no se gastan, ni tu piel ni la del sol, que todas las mañanas está ardiendo. ¿Cuántos eclipses de sol habrá este año? No sé y prefiero quedarme así, con la vista…

23:23 [Otra vez]

El músculo se hizo mayor de edad. Allá afuera otra vez está lloviendo. No estoy tan resfriado. Debes estar durmiendo. O haciendo piruetas con un porro. Hoy miré la bicicleta. Se acabaron sus días en tu estacionamiento. Los días recibiendo ese aire por tu ventana. ¿Estás fumando ahora? Hoy leí sobre un lugar cuyo pasillo…

Tiempo de flagelos. Y no

De cuando descubrió que las máquinas de su casa eran inservibles. Desperté con la garganta irritada y pensé que eras tú jalándome la lengua para pasarla por todo tu cuerpo. Entré a bañarme y encontré trozos sueltos de un rastro tuyo que no existe. Luego reí inalterablemente, como la primera vez que nos hicimos cosquillas….

Fantasmas

Un día salió a surcar. Esa tarde tuvo que aparearse tres veces, una en público. Un día caminó extendido y olvidó el sinfín que lo había devuelto a ti. Ahí mismo fue perdiendo fuerza. Se doblaron sus ramas, ¿o cómo eran? Ellos le llamaron extremidades. Tú, simplemente arrastraste sus pausas. Fantasmas haciendo las paces con…

Chagalapoli

Explotó sobre sus cuerpos, que quedaron manchados y rojizos, como envinados. Trato de recordar tu sabor. Creo que eres ácido, o eras. Hace rato que no te pruebo. Hace rato que me dedico únicamente a contemplarte. Me gusta asociarte con un vampiro rural o campesino, casi un cimarrón que huye cuando me duermo. O como…

Desastre

No te escribo para que me conozcas, porque ya hemos coincidido.

Milpa

“Todo se lo llevó el aguacero. Lo tuyo, lo mío, lo de la abuela. Nos quedamos tirados mirando cómo te arrastraba la corriente, hasta que desapareció tu último diente, como los granos engusanados de una mazorca mala” *Del náhuatl milli ‘heredad’ y pan ‘en, sobre’. 1. f. C. Rica, El Salv., Guat., Hond., Méx. y…

María

¿Por qué te cambiarían el nombre? El día que la conocimos los nervios nos escurrían. A ti más que a mí. Entró corriendo, se cayó y comenzaron las carcajadas. ¿Qué fue de aquellas risas que rompían tus pómulos? La mujer no paró nunca, ni ahora que me perdí de aquella gran ciudad. De vez en…

Niebla

Los llamaron por fin. Arriba estaba el señor de los caballos; abajo, el hombre en la niebla. Antes de dispersarse entre la bruma pidió agua en una casa justo debajo del barranco, donde tres hombres mezclaban cemento. La neblina confundió el camino. “¿Cómo se llama eso?”, preguntó. [El cielo en México también puede significar neblina,…

Premura

Premura “Habíamos girado como dos locos por toda la ciudad, tú al volante de mi vida y yo como un pedal que te absorbía […] Cómo no encender las luces si las calles estaban plenas, listas y únicas para nosotros. Cómo no aferrarse a una carrera de la que ya éramos parte del final” No…